Los niños lobo

Hola hola ¿alguien por allí? Hoy les traigo una película que me ha dejado un buen sabor de boca y algunas lágrimas en las mejillas, es la relativamente nueva Ookami  kodomo no Ame to yuki del 1dddirector Momoru Hosoda, también director de “La chica que saltaba a través del tiempo”. Inspirada en el manga homónimo y producida por el estudio Madhouse en el año 2012.

La historia es contada por Yuki (nieve), quien narra la vida de su madre Hana (flor), y por consecuente su vida. La chica tenía 19 años y cursaba la universidad, era una estudiante dedicada y trabaja medio tiempo para poder pagar sus estudios pues era huérfana. ¿Todo normal no?  Las cosas cambian cuando comienza a notar a uno de sus compañeros, quien como ella se esfuerza en atender las clases; al hablar con él descubre que no asiste a esa universidad, sólo entra para tomar clases por el gusto de hacerlo. Sin proponérselo comienzan a ser amigos para dar paso a otro tipo de relación. Si esta fuera una clásica historia shoujo de seguro aparecería alguna chica de su pasado tratando de romper su relación pero no… Ocurrió algo todavía más increíble.

El joven le revela su más grande secreto, desciende de los Ookamis (lobos) de Japón es el único sobreviviente y puede convertirse en dicho animal a voluntad, ella lo acepta con todo y todo y comienzan una vida juntos. Al poco tiempo nace Yuki, una niña y podo después llega Ame (lluvia) un varón. La historia feliz termina a los pocos días de su nacimiento pues el padre muere al tratar de cazar un ave para llevárselo a su esposa recién aliviada, ya saben lo que cualquier lobo haría XD.

Después de esta tragedia y por algunos incidentes con los niños, quienes heredan la habilidad de su padre para cambiar y son demasiado pequeños para controlarlo, Hana decide cambiar de casa y se mudan al campo donde ellos puedan correr libremente y algún día decidir cómo prefieren vivir: ser lobos o ser humanos.

ame to yulo

A partir de este punto seremos testigos de la vita de esta singular familiar, desde la timidez de Ame y su miedo por ser odiado

debido a su naturaleza (leyó Caperucita Roja y le da miedo terminar como el lobo feroz) hasta a la intrépida Yuki, quién prefiere orinar en el patio y así evitar que los demás animales se acerquen a su casa (a los vecinos se les hace de lo más tierno ver al “perro” de la familia con el mismo vestido de la niña).

Pero la adolescencia es capaz de cambiar personalidades y estos niños no son la excepción y más cuando sus genes lobunos se hacen presentes. Sin duda es una película llena de sentimiento que habla sobre tomar decisiones en la vida a veces para buscar el bienestar de otros. También sobre el amor incondicional de madre, quien siempre verá por la felicidad de sus hijos aunque nadie la haya enseñado a criar a dos cachorros de lobo.